sábado, 16 de noviembre de 2013

El simpático barrilito

El Barrilito según Luis Ruiz Padrón

En el cerebro humano hay una neurona que se encarga personalmente de que los gordos y las gordas nos caigan simpáticos, y este famoso y céntrico personaje popular malagueño, que vive en la Plaza de la Marina y se llama barrilito o palo borracho amarillo, es descubierto por los que no lo conocen, o contemplado por sus viejos amigos y por los niños, con una sonrisa. Es un árbol importantísimo, el único de su especie con ese tamaño en toda la UE; pero, sin embargo, es un tipo sencillote y campechano. 

 Tres vistas del mismo árbol, en 1975, 1987 y 2002.

Cuando llegué a Málaga, en 1963, lo primero que me llamó la atención fue este árbol, que entonces estaba más o menos como Orson Welles, con quien casualmente acababa de cruzarme en la calle Serrano de Madrid la víspera. Después, el barrilito se empeñó en demostrar que a quien de verdad le hacía ilusión parecerse era a Obélix, y aceleró a fondo para conseguirlo, como demuestran dos fotos hechas en 1975 y 1987 de mi libro Jardines de Málaga, de 1990, que se pueden comparar con su actual aspecto, ya plenamente logrado, de monumento al inseparable amigo de Astérix. 

Muchos turistas le hacen también fotos y observan su silueta, sus grandes flores marfileñas otoñales y sus púas, que solo usan en legítima defensa. Y también defiende a los demás, pues sus frutos contienen unas fibras con las que los indígenas tejen chaquetas a prueba de flechas. 

José Antonio del Cañizo. 15/05/02. Diario Sur.

Barrilito noviembre 2013

1 comentario:

  1. Pues tiene motivos para dejar de ser simpático...

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